La violencia política en Francia

15 de mayo de 2017
Carla Humphrey
 
 
La violencia política en contra de las mujeres se vive en todos los países, un ejemplo de ello es Francia. La violencia con la que se ha atacado a Brigitte Trogneux, esposa del presidente Emmanuel Macron, ha sido evidente en los medios de comunicación y en la sociedad. La señora Trougneux ha sido violentada una y otra vez por su edad.
 
La decisión personal del ahora presidente de Francia ha opacado sus logros y su carrera política. Lo que ahora le importa a todo mundo es la diferencia de edades entre Macron y su esposa. Un asunto irrelevante se ha vuelto relevante por el machismo y misoginia de la sociedad francesa, pero también de la prensa internacional.
 
Seamos claros, la señora Trogneux NO contendió a ningún cargo de elección popular, tampoco ha tenido una carrera pública o política que amerite una evaluación profesional a su trayectoria. Ella no manejará recursos públicos ni será sujeta a responsabilidades políticas o públicas por el ejercicio de un cargo público. Su carrera profesional y mucho menos su vida no tiene por qué estar en la palestra. El presidente y su esposa no deben ser juzgados por su relación marital.
 
El juzgamiento sobre el presidente francés respecto de la diferencia de edad con su esposa ha sido implacable desde el ámbito social y político francés pero también desde el foro internacional que, incluso, “dudan” de su sexualidad, como si sus decisiones respecto a su vida personal fueran relevantes para evaluar su trayectoria pública.
 
La hipócrita calificación de la relación matrimonial de la pareja presidencial francesa tiene un sólo punto de partida: la misoginia y el machismo. A nadie le importa y nadie se ha atrevido a cuestionar que el presidente de Estados Unidos le lleve justamente el mismo número de años a su esposa, aunque se comporte con ella con constantes faltas de respeto y de educación captadas por todos los medios de comunicación. La razón es simple: en el mundo machista en el que vivimos que un hombre le lleve muchos años a su mujer lo hace quedar como un triunfador y a las mujeres las cosifica y las deja solo al nivel de un trofeo.
 
Mientras no tratemos a las personas como seres humanos, independientemente de sus decisiones, y les sigamos asignando roles y funciones no avanzaremos como sociedad. Las personas deben ser tratadas como personas y sus proyectos de vida deben ser protegidos y respetados. Si vamos a juzgar a la persona que acompaña a un presidente o presidenta, juzguemos sus acciones públicas, su trabajo por el país, su honestidad y el respeto absoluto por las instituciones de su país y no por su características personales. Si hacemos esta evaluación, en nuestro país no quedaríamos nada bien parados. La esposa de Javier Duarte, por ejemplo, tiene una orden de aprehensión que no ha sido ejecutada por pactos políticos, o podemos también tomar el caso varias esposas de políticos de todos los partidos políticos que hacen negocios con las influencias de sus esposos y se dedican a desfalcar el erario de diversas entidades federativas para beneficiarse personalmente así como a sus familiares y cómplices.
Autor: Carla Humphrey
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