Luis Miguel, ¡Por lo bien que te ves! (Parte II)

07 de marzo de 2017

La algarabía entre los fans de Luis Miguel se extendió hacia finales de febrero ante la incesante aparición de fotografías, las que revelaron cuan cercano es ‘El Rey’ con su público. Miky siempre ha sido así, no es novedad ni titular de noticia, pues el hecho de que estas imágenes no sean frecuentes  hace referencia a los pocos espacios que tiene Luis Miguel para ser Miky, el simple mortal que disfruta de las cosas sencillas de la vida como cualquier otro ser humano.

Y resulta que su generosidad es tan grande, que hasta les regaló una nueva oportunidad de fotografiarse junto a él, a aquellos osados que se animaron a pedírsela de nueva cuenta.

Por cierto, continuando con las apariciones públicas de Luis Miguel, en los últimos días la que se ganó nuestras lágrimas de emoción tiene que ver con su bautizo. Créanme que lograron sorprender a esta fan, que considera haberlo visto todo respecto a su artista favorito. Jamás imaginé que pudiese existir un video de aquella ceremonia tan importante, y mucho menos que podríamos disfrutarlo 46 años después, gracias a los archivos de Grupo Televisa -se los dejo al pie del texto. Ver a Luis Miguel, con tan solo 4 meses de edad y en una imagen de video junto a sus padres, me conmovió profundamente. El momento en que a su hijo le realizan la señal de la cruz en la frente lo vi en repetidas oportunidades, pues si bien es algo tradicional en esta ceremonia, lo verdaderamente no convencional es la posibilidad de ser testigo de este instante gracias a la bendita tecnología. Las veces que disfruté de estas imágenes me detuve especialmente en el rostro de Marcella, no solo por su infinita belleza sino por la luminosidad especial que irradiaba cada vez que su dulce y tierna mirada reposaba en su hijo. Las luz de esos ojos siempre se han encendido ante la imagen de sus hijos, y sin dudas ellos propiciaron sus mejores sonrisas.

Estoy muy agradecida ante la bendición de contar con un tesoro que, por muchos años, estuvo guardado en el cofre de los recuerdos de la videoteca de Televisa.

En otro orden de cosas, deseo saldar la deuda que tengo con ustedes compartiéndoles la segunda parte de la apasionante historia de Lucy, una fan de Miami que poco a poco fue conquistando sus sueños:

 

En 1996 se anunció su concierto en todo Miami, venía a presentar su último trabajo discográfico “Nada es igual”. La promoción llegó hasta nuestro negocio de letreros para publicidad, puesto que obtuvimos uno de los miles de posters que empapelaron la ciudad, y gustosos decidimos exhibirlo. ¿Qué creen que ocurrió con mi póster? Pues que fue motivo de un gran disgusto. Paso a contarles: un día que me ausenté del negocio apareció una fan jovencita, recién llegada de Cuba, expresando su cariño y admiración por Luis Miguel y Carlos no tuvo mejor idea que obsequiárselo porque su mamá trabajaba con nosotros. Imagínense como me sentí cuando lo supe, no por el gesto porque fue muy bonito, sino porque decidió obsequiar algo mío sin mi consentimiento. De nueva cuenta, no recuerdo la razón, pero aquella vez no pudimos ir a su concierto.

Otra bonita experiencia, y muy importante para conocer mejor a Luis Miguel, fue descubrir en esta columna todo lo acontecido en su vida profesional, la relación tan cercana con su público, sus giras internacionales, y las historias de fans de todas partes del mundo. Fue muy interesante y revelador conocer los esfuerzos que realizan al momento de ahorrar dinero para asistir a todos sus conciertos, y muy conmovedoras las celebraciones que se llevan a cabo para conmemorar tantas fechas y acontecimientos importantes para ‘El Rey’.

Recuerdo cuando conecté con las primeras invitaciones (todo un reto) de Euge para celebrar el cumpleaños de Miky, en las que participé con timidez porque lejos estoy de ser reportera de TV, y los nervios se apoderan de mí cuando debo hablar en público. También nos alentó a realizar twitteos masivos, con diferentes temáticas, a los que por supuesto me sumé.

Estoy muy agradecida también con mis primeras amigas y fans de ‘El sol’, que lo conocían mejor que yo y me compartieron fotos, con las que me deleito creando collages y videos, previo permiso de sus dueñas. Después fui poco a poco conociendo otras plataformas sociales en las que compartí estos videos y fotografías.

Otro bonito y trascendental recuerdo en mi vida fue la oportunidad, después de 25 años y con mis hijos adultos, de estudiar inglés en la MDC Universidad. No quiero robarles tiempo, así que les diré brevemente que en el primer nivel apareció Luis Miguel en un libro de lectura, y que en el segundo nos dieron de tarea hablar sobre un tema específico y lo elegí sin dudar. Narré acerca de su trayectoria, ayudándome de una pizarra y un proyector que mostraba sus fotografías, mientras respondía preguntas de la profesora frente a mis compañeros de clase.  

Luego llegó mi primera experiencia en concierto, fui feliz al conocer la noticia oficial: Luis Miguel se presentaría en Miami el 10 y 12 de diciembre de 2015 en el American Airlines Arena.

Aquellos días no conseguí asociarme a un Fan Club, me dijeron que debía esperar unos días para hacer efectiva mi inscripción, y ante la inminente llegada de ‘El Sol’ me adelanté creando uno propio, el cual nació sin ser oficial pero motivado por el corazón, con el único fin de demostrarle apoyo incondicional. El propósito era que Luis Miguel supiese que en esta ciudad tiene gente que lo quiere, respeta, y está pendiente de su carrera y conciertos.

Por fin en noviembre compré por Internet mi ticket y, aunque no pude ir con Carlos, él me dio luz verde para asistir al concierto. Mi familia me aconsejó asistir temprano por el tráfico, así que llegué con tiempo extra para tomar fotografías del lugar. Mientras aguardaba en la extensa fila para ingresar, pude observar lo diverso de su público, personas de todas las edades y de muchos países con un común denominador: la alegría y entusiasmo desbordantes por ver al artista que despierta una gran pasión. Puntualmente conversé con una señora venezolana que había llegado desde España para ver y escuchar a Luis Miguel, quien me confesó ser su fan desde siempre.

Abrieron la taquilla a las 7 pm y esperamos hasta las 8 para que comenzara el show, el clima estaba fresco, el ambiente muy bonito, y el aire ya olía a Navidad.

En el recinto vendían comidas típicas de 3 o 4 países, y en un sector especial estaba la tienda con el merchandising oficial: Camisetas, gorras, llaveros,  tazas, y todo tipo de souvenirs.

El lugar fue colmando su capacidad poquito a poco, y sobre el horario de comienzo del concierto el público se puso muy ansioso, impaciencia que fue inmediatamente canalizada coreando sus canciones al unísono. Sobre las 9 de la noche por fin vimos a Luis Miguel irrumpir en el escenario sonriente, y deshaciéndose en gestos para saludar a todo el mundo. Muchos nos pusimos de pie para ovacionar al Rey de Reyes, momento en el que nos ganó la emoción. Fue una verdadera fiesta aquella velada, la que por momentos era iluminada por el destello que emiten los celulares en la oscuridad, cuando cada uno de los asistentes los elevaba y columpiaba de un lado al otro como parte del show.

Esa noche interpretó como los dioses, y se entregó a su público como solo él sabe hacerlo. No fue nada fácil lidiar con aquella dolencia física que lo tenía a maltraer (su rinofaringitis aguda) pero, como todo un profesional y por amor a su público, dio lo mejor de sí y más. Recuerdo haber visto a unas fans de Argentina en las primeras filas, disfrutando del concierto con mucho entusiasmo mientras hacían flamear la bandera del país que las vio nacer.

Sus presentaciones fueron un éxito, y de ello se habló en los medios de comunicación. Las críticas fueron: ¡Excelente!, ¡Maravilloso!, ¡Espectacular!

Cantó las canciones más representativas de su carrera, y pudimos disfrutar de un bloque de rancheras por parte del mariachi ‘Los Gallos de México’, una experiencia verdaderamente preciosa. Viví el concierto como un regalo de cumpleaños, uno de los más bellos en mi vida, ya que al día siguiente era el aniversario de mi natalicio. Estoy muy agradecida con Dios por sus gracias recibidas.

Más adelante conocí a Alicia de Argentina y decidí unirme a su “Fan Club Oficial Nuestro Sol”, uno de los más legendarios, pues nació en 1982.

Por esta valiosa oportunidad de compartir mis vivencias quiero dar gracias a Euge y a los lectores que ocuparon unos minutos de su tiempo para descubrir mi historia con Luis Miguel.

Antes de despedirme también deseo agradecer a todos aquellos locutores que cuentan con programas en apoyo a la carrera de Luis Miguel en diversas estaciones de radios dispersos por el mundo entero. Gracias por dedicar su tiempo a este gran artista y a sus fans, ya que aprendo de cada experiencia que comparten, me divierto con sus ocurrencias, lloro de emoción, y me encanta participar de sus consignas o concursos.

Finalmente gracias Luis Miguel por ser la persona que nos unió en esta amistad eterna, gracias por emocionarnos con tu hermosa y maravillosa voz, y gracias por esa trayectoria impecable e inigualable que nos llena de orgullo. Bendiciones en todos tus proyectos, en tu salud, familia y amor. Felicidades por 35 años de vida artística, signada por la excelencia. ¡Te queremos infinitamente!

Lucy

Autor: María Eugenia Cabral
Regresar Sexenio |
Sitio Móvil | Sitio Completo

m.Sexenio.com.mx
© 2014 Grupo Sexenio Comunicaciones